La Planta Potabilizadora Miravalles reactivó operaciones el lunes por la tarde y el sistema recuperó sus presiones regulares durante las primeras horas de este martes



Mazatlán, Sinaloa, 6 de octubre de 2026.- El Gobierno de Mazatlán, que preside Estrella Palacios Domínguez, a través de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán, informa que el suministro de agua potable en la zona norte de la ciudad recuperó sus presiones regulares, luego del paro técnico aplicado el lunes 5 de octubre en la Planta Potabilizadora Miravalles debido a los altos niveles de turbidez registrados en los aportes del Río Presidio.
Las lluvias registradas en la zona serrana provocaron un arrastre considerable de sedimentos hacia el cauce del río, lo que elevó los niveles de turbidez en el agua que llega a la obra de toma. Ante estas condiciones, JUMAPAM detuvo temporalmente la operación de la planta como medida preventiva para proteger los equipos de filtración y mantener las condiciones requeridas para el proceso de potabilización.
La planta reactivó sus operaciones la tarde del mismo lunes y durante la noche logró estabilizar sus niveles de producción. Debido a que el paro provoca la despresurización de las líneas, el restablecimiento del suministro requiere varias horas, mientras el sistema recupera gradualmente sus niveles de presión.
El Gerente General de JUMAPAM, Jorge González Naranjo, explicó que estos paros se aplican cuando se presentan bloques de agua con alta turbidez, con el propósito de proteger los equipos, la red y las instalaciones de los usuarios.
“Los paros técnicos siempre se presentan cuando tenemos turbiedad. Es una medida para proteger los equipos, para proteger la red, para proteger también al usuario, porque hay que recordar que esa agua llega a cada usuario y muchos de ellos tienen tinacos, tienen aljibes y les puede llegar la turbiedad y ensuciarlos”, expuso.
El organismo operador mantiene monitoreo permanente en los puntos de captación para verificar las condiciones del agua que ingresa a las plantas y determinar, de acuerdo con los niveles de turbidez, las condiciones adecuadas para continuar con el proceso de potabilización y distribución a la ciudad.